Saltar al contenido

Carpio de Tajo se niega a quitar la tradición de arrancarle a 21 gansos el cuello cuando están colgados

COMPARTIR FACEBOOK
 
COMPARTIR TWITTER

En España hay muchos pueblos y ciudades que todavía tienen ciertas tradiciones un tanto polémicas, ya que hay cada vez más personas que están concienciadas con el medio ambiente y los animales.

Seguramente todos ya habréis oído hablar de los Toros, o las corridas de Toros. Esta es una de las tradiciones españolas más destacadas porque en una gran parte de las ciudades y los pueblos se realizan ciertas actividades festivas que giran entorno a este animal.

No obstante, existen otros tipos de festividades que son también muy polémicas como por ejemplo la batallas de ratas muertas que se realizan en el Puig (Valencia), la «disfrutá» de marranos que se realiza en Ceutí (Murcia), patos al agua que se realiza en sagunto (Valencia), o por ejemplo el espectáculo de Carpio del Tajo, en Toledo, donde 21 gansos son colgados sin vida y se les arranca el cuello.

Esta festividad es realmente polémica, y para nosotros terrible. Son 21 gansos los que tienen que sufrir este calvario. Primero estos gansos son matados, después colgados en mitad del pueblo y una vez colgados comienza el «espectáculo» y se empieza a descabezar uno por uno a estos ejemplares.

Se puede ver como uno tras otro, los hombres montados en caballos van arrancando el cuello al pobre ganso, y todo ello se realiza incluso en presencia de menores de edad.

Al igual que otras festividades problemáticas, se ha ido recopilando poco a poco 135 mil firmas para que esta festividad se acabará completamente. Pero a pesar del esfuerzo por recolectar las firmas, Carpio del Tajo se ha negado a acabar con su festividad tradicional de la » carrera de gansos». Así pues, cada 25 de julio todos los años en este lugar se matan y se arrancan el cuello a 21 gansos.

Lo cierto es que este espectáculo pone los pelos de punta a cualquiera, ya que no solo realizan un acto inhumano sino que además una vez que el pobre animal es desmembrado por la parte del cuello, la persona encargada de hacerlo se reúne con sus amistades o familia y comienzan a celebrarlo mientras tienen entre sus manos la cabeza del animal.

Pese a que han sido muchos los colectivos animalistas los que han denunciado e intentado recopilar firmas para poder acabar con esta festividad tan cruel, lo cierto es que no han tenido éxito.

Hace 30 años, esta actividad se realizaba como un entrenamiento militar. En este entrenamiento se utilizaban gansos vivos y se hacía lo mismo, aunque actualmente los pobres animales son previamente sacrificados antes de sacarlos para realizar esta festividad.

Fuente: La Sexta

COMPARTIR FACEBOOK
 
COMPARTIR TWITTER


Te puede interesar: