La historia comienza con el rescate de un canguro huérfano en los bosques de Australia, donde fue salvado de una muerte segura al encontrase sin los cuidados de su madre, que murió a causa de unos cazadores.
Es así como el pequeño canguro llega a una reserva animal donde lo llaman doodlebug, Garabato, por su desgarbado y descuidado porte. Allí se sentía solo, pues no tenía ningún amigo humano o animal.
Su cuidadora y encargada del refugio, Gillian Abbot, le prestaba los mayores cuidados, pero el pequeño canguro Garabato, seguía triste y sin compañía. Hasta que un día, este singular canguro encontró con un pequeño oso de peluche, que de viejo había sido olvidado.

Fue algo mágico, de inmediato Garabato se adueño del oso de peluche convirtiéndolo en su amigo y compañero, a todos lados lo llevaba, cambió su estado de ánimo, ya no estaba triste, ahora se hacia acompañar por su pequeño amigo de trapo, a quien abrazaba en todo momento y se convirtió en cómplice de todas sus travesuras.
Esta tierna imagen de amistad entre Garabato y su inseparable amigo, fue captada en una fotografía por su cuidadora, quien sin dudar quiso compartirla, por lo que fue publicada en una cuenta de Twitter y para su sorpresa al poco tiempo la misma se volvió viral, llegando innumerables me gusta alrededor de todo el mundo, donde amantes de la naturaleza, conservacionistas y público en general apreciaban la belleza de la imagen y el mensaje que esta transmitía, una vibra de ternura, compasión y fraternidad.
El pequeño canguro Garabato, respondía igual que un niño pequeño ante los estímulos de afecto que encuentra en objetos que pasan a representar medios donde encontrar seguridad y protección, después de vivir experiencias traumáticas de abandono y violencia que lo marcaron de por vida.

Al pasar del tiempo, Garabato se convirtió en un grande y fuerte canguro adulto, recuperado de los traumas de sus primeros años, gracias a las atenciones de su cuidadora y al afecto encontrado en un pequeño y relegado oso de peluche, por lo cual fue liberado en su medio ambiente natural donde se encontró con similares a su especie con quienes comparte el bosque
De vez en cuando acude sigilosamente al centro de atención y cuidado animal para visitar a los viejos amigos que le dieron afecto y seguridad a quienes nunca olvidará, reviviendo alegres momentos porque la amistad verdadera es para siempre.
