Hay ocasiones que son las que menos esperamos, y un nuevo amigo llega a nuestras vidas. Algunos por salvar la vida de otro ser vivo, este mismo termina haciéndolo también, de manera mutua. Algo asó le sucedió a un bombero de Iowa, Estados Unidos, llamado Malcolm Cortner, de 38 años. Este hombre atendió uno de los tantos incendios de su vida en el mes de septiembre, junto al Departamento de Bomberos de Des Moines donde trabaja.
Aquel día era un edificio el que se estaba consumido por las llamas. Y dentro de él quedó atrapado un perro de raza mastín inglés, con tan solo 16 meses de edad aunque bien grande para su edad. Malcolm no podía permitir que el perro se quedara ahí, había que intentar hasta lo imposible para poder salvarlo. Se esforzó mucho cuando ingresó a la construcción y lo encontró. Lo retiraron de ese lugar y apenas pisó tierra firme, le dieron oxígeno para que se recupere. Sin embargo, esto no fue suficiente, ya que de acuerdo con los expertos, necesitaba más atención médica.

El Cuidado y Control de Animales de Des Moines le informó a sus dueños que el perro necesitaba un tratamiento bastante costoso, y si no accedían a esto la otra alternativa era la eutanasia. Ellos decidieron tomar la segunda alternativa, y Malcolm no pudo aceptarlo. No era nada justo para el pobre animal, que lo hubieran salvado para que después tuviera que fallecer de todas las maneras. Por lo que decidió tomar riendas en el asunto y adoptar al mastín.
El bombero procedió a firmar el documento de adopción para encargarse del tratamiento de George. Así es como han nombrado el nuevo amigo de Malcolm. La página de Facebook de la ciudad dio a conocer la feliz noticia y doble hazaña del hombre, destacando así su noble corazón. «Felicitaciones al bombero Cortner que tiene un nuevo mejor amigo, George», publicó. El comunicado se hizo muy popular y lo celebraron mucho los usuarios de Facebook, quienes compartieron sus comentarios en la sección. «Todo esto me hace tan feliz. George es precioso y su nuevo dueño es un ángel», dijo una mujer.

Otros aportaron el punto de que también había sido algo duro para sus dueños por haberlo perdido todo. «Solo diré que si el perro estuvo en un incendio, la familia, literalmente, perdió su hogar. Lo que significaría que ya estaban en una situación financiera difícil y tomaron una decisión muy difícil. Creo que todos deberíamos encontrar un poco de compasión en esta historia y darnos cuenta de la imagen completa antes de simplemente decir que se trataba solo de dinero», profundizó otro usuario. Un final feliz para todos.
Comparta con sus amigos y familiares esta historia con final feliz, para que las personas vean que con buen corazón se salvan muchas vidas.
