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15 árboles fascinantes que muestran la capacidad que tiene la naturaleza de hacer cualquier cosa

octubre 15, 2020
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Que haríamos sin las bellezas de la madre naturaleza…

Lo cierto es que la gran mayoría de nosotros, a no ser que vivamos en el casco urbano, estábamos rodeados de árboles y plantas. Se pueden ver en los parques, cuando paseamos por las calles e incluso muchas personas se compran plantas para poder adornar sus hogares.

En la actualidad existen una gran variedad de plantas, desde las más comunes hasta plantas o árboles de lo más extraño. Cuando vemos una planta o árbol extraño solemos verlo en programas de televisión o puede que en las películas, aunque con mucha suerte podemos encontrarlos en algunas tiendas pero esto es bastante difícil.

Muchos de estos árboles y plantas extrañas parecen salidas de un cuento pero lo cierto es que a veces la realidad supera mil veces a la ficción y sobre todo cuando se trata de la naturaleza ya que nos deja ciertos ejemplares exóticos y extraordinarios. En su momento ya hablamos sobre las plantas más terroríficas que habían en la Tierra y en esta ocasión queremos enseñarlos los árboles más impresionantes y fascinantes del mundo que todavía actualmente destacan. Pero no solo destacan por lo raros y especiales que son, si no que muchos de ellos llevan con nosotros ¡Miles de años! ¿No te parece sorprendente? ¡Vamos a conocer un poco más de ellos!

El árbol que veis en la imagen se llama “Árbol Matusalén” y sorprendentemente tiene unos 4800 año. Se encuentra en las Montañas Blancas de California. Este árbol es considerado como el organismo viviente más antiguo que hay en el mundo.

Este árbol fue creado para poder cultivar más de 40 tipos de frutas diferentes que no tuviesen hueso, además tiene un gran beneficio y es que se puede cultivar estas clases de alimentos en climas de lo más desfavorables.

Aquí tenemos al “Árbol de Wisteria” que se encuentra ubicado en el parte de las flores Ashikaga (Japón). Lleva en ese parque desde 1870 y en la actualidad necesitan palos metálicos para poder aguantar sus ramas pues en estos momentos ocupa aproximadamente 2.000 metros cuadrados.

Este árbol es conocido por tener el tallo más grande del mundo. Se encuentra en el Parque Nacional Sequoia (California) y se piensa que tiene unos 2.700 años.

En esta ocasión hablamos de un árbol africano del baobab. Al tener un clima demasiado áspero, el agua se almacena en el tronco y incluso a veces supera los 32.000 galones.

Según han calculado el árbol de roble de Ángel, ubicado en Carolina del Sur, tiene aproximadamente 14.000 años.

Los “árboles del circo” fueron creados genéticamente por un horticultor llamado Axel Erlandson

Actualmente el castaño más antiguo que se conoce tiene unos 4.000 años. Pero nuestro protagonista, este árbol siciliano, ha sido tema de todos los mitos pues según cuenta la leyenda, fue el refugio de 100 caballeros cuando se desató una tormenta.

Quizás uno de los árboles más fascinante es el eucalipto “Arco iris”. Este árbol tiene matices especiales en su corteza y todo se debe al envejecimiento y a los cambios del tiempo.

El Bonsai Japonés de pino blanco fue un superviviente del bombardeo nuclear de Hiroshima en el año 1945 por lo que se deduce que tiene más de 400 años.

En México encontramos “El Ciprés de Monctezuma” que se ha calificado como el árbol con el tronco más grueso. Se piensa que tiene alrededor de 3.000 años.

Según cuenta una leyenda, los australianos indígenas utilizaron el tronco hueco de este árbol como una celda de retención para los delincuentes. El árbol en cuestión es el Boab.

Tiene más de mil años de antigüedad y lo cierto es que alrededor de este roble hay una historia que dice que fue el escondite preferido de Robin Hood.

Lo curioso de los árboles de Banyan es que aparte de crear higos, que crecen en otros tipos de árboles, tiene estos peculiares huecos por culpa del “parasito del Banyan” cuyo objetivo es intentar derribar al árbol ¿Curioso verdad?

Los Árboles de Nueva Zelanda tienen esta forma debido a los fuertes vientos que sufren. Así pues se han adaptado a su medio y a los cambios climáticos.