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Anciana de 90 años diagnosticada con coronavirus se sacrificó por los demás pacientes

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A la anciana de 90 años diagnosticada con coronavirus se le ofreció respiración artificial, pero la rechazó para que “la guardaran para alguien más”. Falleció días después. 

La pandemia de COVID-19 ha hecho que personas alrededor del mundo se resguarden en sus casas tras ser declarada la cuarentena en varios países. El virus que se originó en un mercado de la ciudad de Wuhan, China, ha hecho sucumbir a toda Europa en una crisis tanto económica como sanitaria. 

Mujer de 90 años diagnosticada con coronavirus se sacrificó por los demás pacientes (1)

A raíz de esto, en ciertos casos los médicos han tenido que dar prioridad en tratamiento a aquellos pacientes que tuviesen más probabilidades de sobrevivir que otros, una dura decisión para cualquiera. Ese es el caso de Bélgica, donde las unidades de cuidados intensivos reciben a más personas de las que la instalación permite. 

Esta situación se ve reflejada en Lubbeek, en la región de Flandes, donde Suzanne Hoylaerts la anciana de 90 años diagnosticada con coronavirus, fue diagnosticada con la enfermedad. Días atrás, había comenzado a deteriorarse su salud cuando notó una pérdida del apetito y no sacaba gusto a las comidas. Como el año pasado habría sufrido de neumonía, acudió con su familia al médico. 

La nonagenaria empezó a sufrir dolores, por lo que le hicieron el test y dio positivo para SARS-CoV-2. Se desconoce como pudo contraer el virus, ya que era muy metódica a la hora de tomar sus previsiones. Ingresó en la UCI y disponían a aplicarle un ventilador asistido por su nivel bajo de saturación de oxígeno, pero Suzanne lo rechazó. 

La anciana de 90 años diagnosticada con coronavirus, Suzanne, rechazo un respiratorio artificial para cederlo a los más jóvenes

«No quiero usar respiración artificial. Guárdala para los pacientes más jóvenes, yo ya he tenido una buena vida», dijo la mujer a sus médicos, que se encontraban conmovidos. “No lloren, hicieron todo lo que podían”, agregó. 

Suzanne permaneció aislada, según dictaba el tratamiento para el coronavirus. No pudo pasar sus últimos momentos junto a sus seres queridos, falleciendo el 22 de marzo. “No pude despedirme de ella y ni siquiera tengo la oportunidad de asistir a su funeral», declaró Judith, hija de Suzanne, al Het Laatste Nieuws. No le sorprendió la decisión de su madre ya que «siempre estaba lista para ayudar a los demás y desaparecer en el fondo”. 

Mujer de 90 años diagnosticada con coronavirus se sacrificó por los demás pacientes (1)

De hecho, la anciana pasaba su confinamiento en casa tejiendo ropa para una organización benéfica. Suzanne sufrió la invasión nazi durante la Segunda Guerra Mundial, la pobreza, la muerte de un hijo, una nuera y la de su propio esposo. Sin embargo “ella siempre había logrado superar estos contratiempos. La risa era su medicina”, recordaba Judith. 

Suzanne se sacrificó por los demás. Su muerte no solo dejó tristeza, sino también una lección de bondad, amabilidad y reflexión. 

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