Aunque las tecnologías artificiales siguen en aumento, es innegable que muchas de ellas fueron creadas o recreadas gracias a la observación y estudio de la naturaleza. Este es el caso de la almeja de agua dulce, un filtro natural. Esta es un filtro de agua que al percibir contaminación en su entorno, se cierra. Es así como este molusco esta siendo utilizado en grandes ciudades como en Varsovia y ha sido probado como un eficiente filtro de agua.
Sin embargo, nunca podrán igualar el poder y la eficiencia de la naturaleza; existe un molusco llamado almeja. Esta actualmente siendo utilizada como filtros de agua aun en grandes y avanzadas ciudades del primer mundo. ¿Cómo realizan estos moluscos su trabajo?
Conozcamos a nuestro filtro natural
Habita en los corales de las rocas o en el fondo del mar. Son sedentarias y se alimentan de fitoplancton; esto es microalgas y bacterias. Es un molusco bivalvo, es decir, posee dos conchas o valvas que se mantienen unidas mediante un ligamento y para abrir y cerrar utiliza sus dos potentes músculos llamados aductor anterior y posterior. Cuando necesita moverse, la almeja se abre, saca un carnoso pie hasta encontrar más alimento. Usa su concha de protección contra los depredadores.
Su uso en las grandes ciudades
Para la filtración del agua, usan sensores, microchips, entre otros. Sin embargo en países como Varsovia, están implementando las habilidades de los moluscos para detectar la contaminación de las aguas. Han resultado más eficaces y menos agresivas para el medio ambiente que los inventados por el hombre.
El Departamento Municipal de Agua de Varsovia informa que “La bomba de agua principal tiene ocho de estos moluscos de la especie vieira con muelles adheridos a sus conchas”. Cuando aumentan los niveles de contaminación, las almejas se cierran y accionan un botón con los muelles adheridos a sus conchas, “cuando se pulsan más de una, los disparadores cortan el suministro de agua de la ciudad hasta que hacen la evaluación de la incidencia”.

Los moluscos se abren para alimentarse, lo que hace posible que posible que vayan filtrando el agua en su interior y cuando perciben alguna impureza, se cierran para no alimentarse se lo contaminado.
Los científicos antes de emplearlas, hacen que pasen por un proceso de climatización, esto es, introducirlas en tanques de agua completamente limpias. Al pasar la prueba, les instalan el sistema de muelles, sin violar su naturaleza para que ejerzan la labor antes descrita.
Un filtro sustentable
Este uso que se les está dando a las almejas, es sustentable. Por motivos de eficacia para que no se acostumbren a este medio y respetando la naturaleza, solo dan uso al molusco por tres meses, luego, es devuelta a su hábitat natural y reemplazadas por otras que iniciaran el proceso de evaluación, adaptación, labor en la banda de agua y reinserción a su hábitat.

La sabiduría de la naturaleza es infinita, de seguro habrá mucho que seguir descubriendo, pero estamos completamente seguros de que si la ciencia, la tecnología y la naturaleza trabajan juntas en armonía, tendremos un mundo más sustentable.
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