En un distrito de New Jersey, una fábrica de juguetes diseñó lo que parecía ser una idea innovadora al mercado de la salud mental. Las muñecas anti-estrés traían consigo lo que podría ser una respuesta bastante eficiente al control de la ira y la ansiedad para muchas personas de esta localidad.
No obstante, su diseño desató una seria de múltiples críticas en la comunidad afroamericana de este distrito. La razón, se debía principalmente al aspecto que tenía la muñeca, a lo que estos lo identificaron como una señal de racismo evidente.
Las entidades gubernamentales no se hicieron esperar, tras las múltiples denuncias de lo que parecía ser una muñeca que simulaba a una persona de raza negra. Ya que tenía un color negro, además de hilos de varios colores en su cabello lo que parecían ser rastas.

Entre las instrucciones que portaban las muñecas en una etiqueta adherida en su pecho, aparecían las siguientes palabras: ‘’Si no te está yendo muy bien y deseas golpear la pared para drenar, puedes hacerlo con la muñeca anti-estrés. Sólo sujétala por las piernas y golpéala contra una pared, mientras gritas que todo va a estar bien’’.
Para sorpresa de muchos, esta técnica un poco ortodoxa parecía tener resultados en las personas que la utilizaban, ya que les permitía descargar ese nivel de estrés acumulado, similar a lo que realiza un boxeador contra una bolsa de arena.
Sin embargo, los psicólogos que estudiaron el tema a mayor profundidad, descubrieron que este método no era del todo eficiente, ya que generaba dependencia por la muñeca cuando alguien se encontraba en una situación de ansiedad.
Por otra parte, también evidenciaron que los que mayormente compraban las muñecas eran hombres adultos y de nacionalidad estadounidense, lo que podría corroborar la idea de que el racismo aún no estaba del todo extinto en esta localidad.
Reacciones del gobierno local
Una de las acciones más notorias fueron las publicadas por la asambleísta Angela McKnight, la cual representa la ciudad de Bayonne. Está hizo fuertes declaraciones a los medios locales donde afirmaba lo siguiente: ‘’En verdad lamento ver este tipo de cosas en los mercados del distrito que represento, evidentemente se trata de un caso de racismo por parte de la empresa que intenta venderlas, no me quedaré de brazos cruzados y escucharé las voces de aquellos que se sientan discriminados’’.

A tan sólo pocos días de su comentario, las muñecas fueron retiradas de la venta. Pero, ¿si existen leyes de derechos humanos en ese país, porque dejaron que pasara esto?, la respuesta es que las leyes no se restringía la producción de muñecas de raza negra, ya que más bien era obligatorio. Así que las entidades competentes reformaron las políticas en este tema para que tal situación no se volviera a repetir en ningún lugar de los Estados Unidos.
Fuente: Upsocl.com
