Hace unos días el Equipo del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, conocido como SEPRONA, puso punto y final a una operación que tenían en marcha conocida como «Iluminatis». Esta operación se realizó en una zona de Badajoz, más específicamente en el municipio de Villafranca de los Barros, y con ella consiguieron destapar un zoológico clandestino.
Para poder finalizar esta operación tuvieron que estar desde el pasado mes de febrero trabajando en ello. Todo fue descubierto cuando un buen día mientras estaban haciendo las rondas diarias, la Guardia Civil halló un recinto en el que había aproximadamente unos cien animales de distintas especies y que procedían de diferentes lugares de los cinco continentes.
El propietario de estas instalaciones, y otros siete ciudadanos, han sido declarados presuntos autores de tráfico ilegal de especies salvajes protegidas y por relación comercial con la persona encargada de este zoológico.
Conforme iba avanzando la investigación los agentes descubrieron, tras inspeccionar las instalaciones de este zoológico, que varios documentos y gestiones realizadas en este centro eran falsificaciones por lo que se llegó a la conclusión de que la posesión de estos animales era ilegal, una prueba más que servirá para poder destapar todo este asunto.
Al entrar al recinto descubrieron que se habían colocado distintos carteles informativos en los cuales indicaban el nombre científico y común de todos los animales,las zonas de distribución y la alimentación, además de otros datos biológicos de cada especie. Todos estos carteles llevaban impreso el logotipo de «Guaridas Park», que es el nombre de este zoológico clandestino.
En los registro se pudo observar que este zoológico no estaba inscrito correctamente en el registro de parques zoológicos autonómicos, y que tampoco contaba con una autorización para abrir sus puertas. Incluso carecía de un documento sanitario que acreditara el control sanitario de los animales.
Sin embargo, aunque carecía de estos documentos, este centro fue visitado por varias personas entre los que se encontraban centros escolares.
Una vez descubierto y destapado este zoológico clandestino, estos agentes de la Guardia Civil enviaron todas las pruebas e información a las Autoridades Administrativas CITES, éstas fueron las encargadas de realizar un extenso informe confirmando las irregularidades que se mostraban en los documentos, e informando a dichos agentes la razón verdadera de la trazabilidad de estos animales y la identidad de las personas que supuestamente habían comercializado de manera ilegal con el propietario de este establecimiento.
Todos los animales han quedado bajo la custodia de las autoridades judiciales, y a propietario de este zoológico se le ha acusado de ser uno de los presuntos autores de tráfico ilegal y de modificación y falsificación de documentos
