El abandono animal es un tema muy serio al que se le tienen que dar una solución rápida. Cada año que pasa son miles de animales los que son abandonados por sus dueños en cualquier sitio y teniendo escasas oportunidades de poder sobrevivir ante esta nueva situación.
Se tiene que tener en cuenta que aunque los animales domésticos tienen una gran fuerza y determinación, estas características no bastan para poder sobrevivir a condiciones tan nefastas como son vivir en la calle.
Los animales domésticos están acostumbrados a un techo que los proteja, a tener cuando quieran comida y agua e incluso a tener el cariño y el amor de sus familias. Si de repente estos animales se encuentran en la calle abanados y solos, es muy difícil que sobrevivan porque no tienen idea de como hacerlo y en el mejor de los casos se buscan la vida pero su porcentaje de supervivencia es muy bajo.

En cambio, la situación en la que tuvo que sobrevivir nuestro protagonista de hoy es un poco diferente y sus probabilidades de salir con vida era mucho más bajas. Al parece a este perro lo abandonaron en el mar o quizás se perdió mientras estaba nadando en la orilla. Sea como sea, unos trabajadores de la plataforma petrolífera lo vieron en mitad del mar intentando nadar desesperadamente para conseguir llegar al lugar donde se encontraban.
Teniendo en cuenta que estas plataformas suelen estar muy apartadas y aisladas del núcleo urbano, los trabajadores que ese día estaban en su jornada laboral se quedaron muy sorprendidos al ver desde lejos como un perro intentaba acercase a ellos.
Esta plataforma se encontraba nada más y nada menos que a 220 kilómetros de la costa más cercana y por esta razón el estado de sorpresa y asombro que tenían los empleados era comprensible.
Cuando verificaron que el perro realmente estaba vivo, fueron rápidamente a ayudarle para que saliera de una vez por todas del mar. De hecho el pequeño canino tuvo mucha suerte, los empleados notaron su cabecita saliendo del agua pero si las olas hubieran sido mucho más grandes nadie podría haberle ayudado porque no habría sido visto.
Todo esto ocurrió en el Golfo de Tailandia, pero nadie sabe desde dónde estuvo la perro nadando. Cuando fue rescatada, a pesar de todo el tramo que hizo nadando se encontraba en un estado de calma. No lloró en ningún momento y tampoco se quejó. Al principio la pequeña estaba decaído y cansado, pero con los cuidados pertinentes por parte de los trabajadores de el perrito en seguida recupero su forma.
Le dieron de comer y un lugar improvisado para que pudiera descansar mientras su jornada laboral terminaba.
Uno de los trabajadores explicó: “Cuando lo llevamos a bordo parecía decaído, deprimido y cansado por estar en el agua durante tanto tiempo. Había perdido mucho peso. Le dimos agua y minerales, en ese momento sus síntomas mejoraron. Empezó a sentarse y caminar con normalidad.”
Después de terminar su jornada laboral, estos trabajadores llevaron a pobre canino a una clínica veterinaria para que lo atendieran. Los veterinarios calcularon que este perro tenía entre tres y cinco años. Todavía se desconoce si esta preciosad tiene dueño.
