Muchos de nosotros hemos probado la cerveza… O igual algunos lectores jóvenes aun no la han probado, pero hay que tener claro que una lata de cerveza o se termina o nunca se deja a medias, algo parecido fue el caso de este hombre.
Los buenos amantes de la cerveza saben muy bien que jamás y bajo ninguna circunstancia, una buena cerveza se puede desperdiciar, es hermosa… Es totalmente sagrada para ellos. Aunque cuando somos jóvenes, bebemos como si no hubiera un mañana, pero cuando vamos madurando comenzamos a disfrutar de lo que significa una buena cerveza y más si es en verano, bien fresca sentando en una terrazita bajo el sol y una buena compañía. Resumiendo la disfrutamos mucho más contra más maduros / mayores somos.
Por ello, entienden que una cerveza nunca se debe desperdiciar. Ni aunque te venga un oficial de aeropuerto y te diga claramente que no puedes llevar una lata de cerveza contigo en un vuelo Australiano.
Así que este hombre, cuyo nombre es Dean, tenía muy claro que no iba a dejar esa cerveza sola ahí y decidió hacer lo más lógico y fue a facturar la lata de cerveza como un equipaje de bodega para que pudiera viajar juntos en el mismo vuelo desde Melbourne hasta Qantas.

Aunque tenemos que ser muy honestos aquí, la idea de Dean de facturar su lata de cerveza fue más para comprobar si podía hacerlo que no porque le doliera dejar la cerveza en la entrada de su avión o dejarla en la basura.
También confeso a Unilad que su amigo que trabaja en el aeropuerto y él estuvieron pensando en que objetos podrían ser facturados y lograran llegar a su destino.
Una de las ideas que pensaron entre su amigo y él, era un desodorante… Pero al final se decidieron por una cerveza, ya que tiene un mayor valor emocional y verla arriba junto al equipaje era más emocionante.

Y la verdad, es que al final la cerveza llego a su destino sin ningún rasguño y de una sola pieza.
“No estaba seguro (si aparecería). Estaba en la parte de atrás del avión, así que llegué tarde al carrusel de equipaje. Todavía no había equipaje fuera, pero todos se movían alrededor y tenían sus teléfonos fuera, así que estaba bastante seguro de que sabía lo que estaba pasando.
Y sí, allí estaba ella, sola en el carrusel caminando con orgullo. Y ahí estaba yo para recibirla. Fue la perfección”.
Dijo Dean a Unilad

Solo imaginarse que pasan bastantes horas de un vuelo largo y al final del trayecto te vuelves a reunir con tu querida cerveza… Es realmente una emoción incomparable, ¿No creen?
Y para que vean que esto no es una broma… Os dejaremos una pequeña prueba de la cerveza recorriendo su camino desde el carrusel de equipaje a las manos de su dueño.

Así que ya sabéis amantes de la cerveza… Si algún día tenéis un problema porque no dejan llevaros vuestra hermosa cerveza junto a vosotros en un vuelo, está es la forma más eficaz de que viaje contigo.
Pasarle este articulo a tu amig@ que le encanta la cerveza… ¡Lo vamos a ayudar mucho!
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