La tortuga mordedora, también conocida como tortuga satán, es una especie de reptil que se puede encontrar entre el sur de Ecuador y Canadá, donde son consideradas las más grandes de la zona. Normalmente estas tortugas suelen medir aproximadamente entre 50 y 60 centímetros de largo. Lo curioso de estos reptiles es que son unas cazadoras excelentes y además son nocturnas. Además gracias a sus rasgos físicos, la tortuga mordedora es considerada como una tortuga prehistórica ¿No les parece increíble?
A pesar de este no es una de las especies peligrosas, lo cierto es que no muestra un carácter amigable y si se siente amenazada se sabe defender perfectamente.

Entendiendo mejor que bajo amenaza estas pequeñas suelen defenderse muy bien, podemos intuir que lo que le ocurrió al bromista de nuestra noticia es algo bastante habitual. Este joven bromita es el protagonista de nuestra noticia.
En el vídeo se pude ver que este joven quiere darle un beso a la tortuga mordedora pero nunca se iba a imaginar que el reptil iba a reaccionar de la forma que reaccionó. Tras la reacción que tuvo este reptil, el vídeo donde ambos salen se ha hecho muy viral en las redes sociales tanto es así que ha tenido una gran cantidad de reproducciones.
Lo cierto es que era la primera vez que este joven tenía un encuentro tan cercano con una tortuga mordedora pero al parecer ella quiso hacer honor a su nombre.

Todo ocurrió en Massachusetts, más concretamente en Burlington (Estados Unidos). Nuestro protagonista lo pasó realmente mal cuando puso a esta pequeña tortuga a unos centímetros de su rostro. Según se puede ver en el vídeo, parece que el joven quería darle un tierno beso pero el animal tenía otra idea en mente.
Seguramente la pobre tortuga mordedora se sentía amenazada por el joven, así que cuando tuvo la oportunidad de defenderse lo hizo y atacó a nuestro protagonista mordiéndole fuertemente la nariz.

Nuestro protagonista se quedo realmente sorprendido de hecho, la expresión de su rostro lo dice todo. Quizás este chico pensaba que se había ganado la confianza de esta tortuga cuando le estaba haciendo suaves caricias, pero la realidad es muy distinta.
