Cuando una persona decide comprar o adoptar un animal quiere que se animal esté en plenas condiciones, es decir, que no solo tenga una salud excelente sino que también tenga un físico y una apariencia perfecta. Por norma general, las personas buscan animales que estéticamente y físicamente estén bien, pocas personas quieren animales que por ejemplo les falten un ojo o una pierna. Esto lamentablemente es una realidad y los perros discapacitados, o cualquier otro animal, tienen más problemas a la hora de encontrar un hogar.
Los seres humanos tenemos la tendencia de querer que todo a nuestro alrededor se acerque a la perfección. Queremos una casa bonita, un coche potente e incluso un animal perfecto.

Por esta razón, es muy raro ver por la calle a perros discapacitados. Pero que no podamos verlos con frecuencia no quiere decir que no existan y que no haya personas de buen corazón que los adopten y les den todo su cariño, además de que atienden a todas sus necesidades.
Está claro que los perros suelen ser apreciados por dos de sus cualidades, lealtad e inteligencia. Gracias a ambas cualidades tiene un importante lugar dentro de la estructura social y son capaces de aprender, de forma rápida, las normas de conductas que tienen que tener con otros animales y con los humanos.

Todos los perros son capaces de adaptarse a estas normas y tener un lugar importante en la estructura social, y aquí también entran los perros discapacitados. Así que no hay razón para que haya personas que los rechacen.
Es más, los animales tiene una capacidad increíble de adaptarse a la situación en la que están. Tanto es así que los protagonistas de nuestra noticia son unos perros discapacitados que nada les impide poder pasar un buen rato jugando en grupo.

A pesar de que la gran mayoría de ellos tienen problemas para moverse, ya que han perdido la movilidad de alguna de sus extremidades, nuestros protagonistas han aprendido de nuevo a caminar y correr con ayuda de las sillas de ruedas y ahora se muestran así de felices mientras juegan.
