Como cualquier otro trabajo, el trabajo de azafato de un avión tiene ciertas desventajas e incomodidades que muchas personas no saben. Un ejemplo podría ser que hay muchos pasajeros que no están contentos, ya sea por los retrasos por su asiento o porque no hay en la carta lo que quería pedir y comienza a echarle la culpa al azafato o azafata que en ese momento pasaba por ahí. Eso es una realidad y tener que lidiar con momentos como este mientras tú intentas ser profesional y estar sonriendo siempre es algo complicado puesto que exista o no exista un error, el cliente siempre va a tener la razón sobre las cosas.
Hay que entender que los pasajeros no suelen pensar en que el personal que está en ese momento trabajando intenta por todos los medios posibles cumplir nuestras necesidades y asegurarse en todo momento que nos encontramos y que estamos bien.

Y si no que le digan a Sharon Radcliffe quien tuvo mucho tiempo para reflexionar después de ver lo que el azafato Jeffrey Jones hizo cuando una pasajera de repente enfermó.
Todo ocurrió cuando la enfermera Radcliffe iba a tomar un avión para viajar desde Detroit hasta Nashville, esto fue a principios de marzo. Sin embargo, antes de que el avión hubiese despegado ocurrió una situación muy dramática.

Lo que Sharon Radcliffe pudo ver es que una señora mayor, que iba unas filas delante de su asiento, empezó a temblar incontrolablemente. Con una velocidad asombrosa, Jeffrey se acercó a la mujer que estaba sufriendo tal ataque y le dijo que por favor se levantara para poder llevarla a la parte de atrás del avión. La verdad es que parecía que el azafato estaba echando a la mujer del avión. Pero no era así puesto que cuando Sharon Radcliffe iba a intervenir para saber qué estaba ocurriendo se pudo percatar de que el hombre tenía unas intenciones muy diferentes a las que los pasajeros pensaban y es que según le dijo el azafato a Sharon, a la mujer la iban a llevar a primera clase.
Lo más impresionante es que al parecer este hombre se había dando cuenta de que la mujer sufría de Parkinson, como su abuela. Por esta razón entendía perfectamente el estrés que le suponía el viajar en avión y sin ninguna duda Jeffrey reaccionó rápidamente para poder hacer que esta anciana mujer tuviera un viaje más llevadero y tranquilo en un asiento de primera clase. Después de ese pequeño altercado, la anciana pudo disfrutar de un buen vuelo tranquila.
Sharon Radcliffe comentó en su cuenta de facebook lo siguiente:”Durante TODO el vuelo vi cómo el azafato estaba pendiente de ella, le daba golpecitos cariñosos en la espalda, la ayudaba a levantarse y dar pequeños (de su mano) por los pasillos. Cuando me bajé del avión le dije a Jeffrey: ’Soy enfermera y estoy muy impresionada de cómo ha tratado a la anciana. Mi madre es bastante joven aún, tiene 70 años, y acaba de ser diagnosticada de Parkinson. Espero que un día alguien la trate como tú has tratad a esta señora”

Lo que Sharon no sabe es que para Jeffrey solo era un día normal en su trabajo. Desde luego es de admirar lo que este hombre hizo y la próxima vez que volemos deberíamos agradecer al personal que hay en el avión trabajando por estar ahí para ayudarnos.
¿No te parece que este hombre hizo un gesto realmente bonito?
Fuente: Facebook Sharon Radcliffe
