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Pitbull abandonado se dejó acariciar poner la correa al ser rescatado por voluntarios

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Todos los perritos sienten la felicidad máxima cuando son bienvenidos en una casa. Donde esperan recibir mucho amor, jugar y crecer. Aunque por desgracia, no siempre viven junto a sus dueños y muchos pasan a estar abandonados en las calles, siendo abandonados a su suerte. Pueden pasar años para que sean encontrados por alguien de buen corazón que pueda ayudarlos, mientras sufren el pasar hambre, soledad y el abandono. Hope For Paws, es una organización de rescate animal estadounidense, y en una de sus tantas actividades, recibió la llamada sobre un pitbull que se había visto en la calle y en notable estado de abandono.

Los voluntarios se subieron al auto para dirigirse al lugar donde se encontraba el pobre perrito. El animal estaba en un taller de automóviles que se encuentra en el centro de Los Ángeles. Los rescatistas se enternecieron en cuanto lo vieron, pero se preocuparon al ver los signos de deterioro en su cuerpo. Su pelaje estaba sucio, desnutrido, y la expresión de su rostro reflejaba tristeza y soledad. Mantuvo una actitud serena en todo momento, rompiendo el esquema de que todos los pitbulls son agresivos por naturaleza. Los voluntarios se acercaron a él para lanzarle golosinas, y sin problemas se comió todas las que quedaron en el suelo.

Por el rápido movimiento de su cola, notaron que le gustó la comida y parecía querer más. Así que con mayor confianza, la rescatista se acercó para darle más golosinas de su mano. El perrito también confió en ella y comió directo de la palma de su mano. Sin mostrar ningún comportamiento agresivo ni de miedo. De esta forma consiguieron colocarle la correa para subirlo al coche y poder llevarlo al refugio. «Verificamos con los mecánicos y confirmaron que no tenía hogar», dijeron los voluntarios en un vídeo. En el camino se dejó acariciar la cabeza y el lomo, parecía desearlo. Al pitbull lo llamaron como Brutus, por las mismas personas y recibió todos los cuidados apenas llegó al hogar.

«Esta fue definitivamente la misión de rescate más fácil de Hope For Paws», dijo la organización en un vídeo. Brutus pasó de ser un perrito triste y solitario a uno alegre, juguetón y muy amado. Con el paso del tiempo, su estado de ánimo cambió significativamente gracias a la ayuda de los rescatistas. Ya podía correr, jugar y reír como todos los perros se merecen. Y su aspecto lucía mucho mejor que cuando lo encontraron. Una misión cumplida y un nuevo corazón sonriente había nacido.

A continuación puede ver el vídeo donde se puede ver la evolución de Brutus:

Comparta con sus amigos y familiares esta historia de rescate. Para que la gente tome de ejemplo ayudar a estos animalitos que solo quieren amor y cariño.

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