Si algo nos debe quedar claro es que los animales no son para nuestro entretenimiento. Y también entender que maltratarlos es un delito, nos aleja del concepto de la humanidad. A pesar de todo esto, las personas siguen haciendo daño a seres inocentes que en nada afectan. Sino todo lo contrario, porque su presencia embellece todo. En las calles de Pasir Ris, en Singapur, un hombre encontró a un ave atada de las patas y también en el pico el pasado 15 de enero.

Esta persona contó que solo vio que algo se movía de ‘manera extraña’ entre la hierba, al acercarse vio al pobre animal moverse, intentando liberarse. No podía creer que eso estuviera pasando, alguien se dedicó por completo a lastimar a este pobre ser vivo y además, lo dejó para que sufriera. Cuando el joven se acercó, el ave intentó alejarse volando. Pero por suerte no lo consiguió por tener las patas en una condición tan incómoda. Así este hombre llamado Ismail pudo ayudar al pobre animal. Lo primero fue pedir ayudar a su hermana con un alicate para quitar las ataduras. Pero atraparlo no fue para nada fácil, y debió de usar una red de pesca para que no se moviera.

Por lo general las aves no son dóciles con los humanos y después de tanto sufrimiento, estaba claro que esta intentaría huir a como diera lugar. «Fue una especie de lucha quitar las ataduras de cables. Especialmente las que estaban alrededor de su boca, porque no quería abrir la mandíbula», comentó el hombre. Según su estimación, duró aproximadamente alrededor de 5 minutos quitando estas ataduras con mucho cuidado para evitar hacerle daño al animal. Sobre todo en la zona del pico. Pero apenas se lo quitaron, el ave alzó sus alas con confianza y tomó el vuelo. Mientras los jóvenes rezaban para que no volviera a sufrir algo parecido nunca más.

Ismail y su hermana comentaron que sintieron un enojo en contra del perpetrador y tristeza por el ave que sin ninguna culpa de nada, la amarraron para hacer su vida una molestia. Creen que quien le hizo eso al ave necesita ayuda. Pues según ellos, una persona normal no se atrevería a emplear tanto tiempo en dañar a otro ser vivo. La verdad, es que el ave parece estar agradecida y no se aleja del lugar, pues en ocasiones la ha vuelto a ver desde que al liberó. Esperamos que esta persona recapacite o al menos lo atrapen. Nadie merece sufrir de ese modo, mucho menos un animal.

Comparta con sus amigos y familiares esta historia de maltrato animal. Para que llegue a muchas más personas la maldad que tienen algunas personas dentro para hacerle esta crueldad a los animales. Y para concienciar de que los animales en peligro necesitan nuestra ayuda.
