Siete ballenas se encontraban varadas en la playa del Condado de Donegal, en Irlanda. A lo cual, el trauma acústico dejo 6 ballenas muertas, aunque muchos conservacionistas corrieron en su auxilio. Sin embargo, la séptima logró reflotar pero posiblemente muera en varamiento.
Cabe destacar, que este varamiento vivo puede ser uno de los mayores de la historia en Irlanda. De hecho, en este último año ocurrieron 245 varamientos, los cuales incluyeron 263 animales. Conoce esta noticia tan polémica y el porqué del aumento de animales varados.
Ballenas muertas en playas de Irlanda
Estas ballenas que murieron son las conocidas como nariz de botella del norte, las cuales tienen un buceo profundo y el hecho de que estuvieran en aguas costeras significa que su supervivencia es bastante bajas; lo que ocasionó que estas murieran en las playas del condado de Donegal.

Aunque, una de las ballenas en una playa del condado de Donegal logró librarse, muchos expertos mencionaron que su supervivencia es poca; todo esto debido a que los varamientos se deben a los traumas acústicos que se ha generado por las distintas actividades humanas.

Más tarde, Irish Whale and Dolphin (IWDG) que es el grupo que intento ayudar a las ballenas muertas; mencionó que se mantendrán en la playa para poder observar si la ballena que sobrevivió se detiene. Pues, estos varamientos animales pueden coincidir con que barcos pesqueros gigantes llegaron a Irlanda.
Varamiento animal es ocasionado por actividades humanas
Muchos científicos piensan que algunos sonidos hacen que muchas criaturas marinas caigan en pánico y a otras suelen ponerlas en alerta. Lo que significa que estos animales marinos se mantienen en búsqueda de depredadores durante mucho tiempo; en vez de hacer actividades comunes.
De hecho, algunos estudios muestran que algunas ballenas presentan problemas de comunicación entre sus manadas; pues, estas dejan de cantar. Esto debido a diferentes sonidos activos de los barcos de navegación; lo que es la razón principal de los distintos varamientos.

Cabe destacar, que la última de las seis ballenas que murieron sufría traumatismo acústico; debido a los ruidos de barcos, el uso de radares y los ruidos de puertos. Por ello, Sibeal Regan que forma parte del IWDG mencionó a Sky News que era muy triste pensar en estas ballenas muertas, pero que a la vez es consolador saber que ya no están sufriendo”.
