Sin ayuda por parte de los servicios de control animal y después de mucho tiempo, un desdichado perrito encadenado es salvado por unos vecinos de corazón noble.
En un barrio de Canadá los vecinos hicieron múltiples llamadas de auxilio a los servicios locales de control animal de la ciudad; sin recibir una respuesta por parte de estos. En vista de la situación, estas personas decidieron tomar el control ellos mismos.

En esta oportunidad lo que preocupaba a estos vecinos era un pequeño perrito indefenso al que sus dueños habían echado de casa. Las razones que llevaron a estas personas a echar al perrito fueron porque hacía travesuras de cachorro.
Atado a una cadena, la boca sellada y los vecinos de testigos los días fueron pasando.
Al parecer nadie se preocupaba por el perrito sin nombre. Y como si no les hubiera bastado con echarlo fuera de la casa los dueños le colocaron cinta adhesiva en su boca para que no ladrara. Simplemente debía resignarse a dormir solo fuera de la casa.
Sin agua y sin alimentos el pequeño animal chillaba para despertar la curiosidad de alguien que corriera en su ayuda, pero sus intentos eran fallidos. y así fueron transcurriendo los días, meses y años para este descorazonado y abrumado perrito.

Perrito encadenado consigue ayuda inesperada
Muchas veces cuando los perros son llevados a una perrera y no hay una pronta adopción o venta, que a veces lamentablemente se hace a otro explotador, y la conducta del perro suele molestar a sus cuidadores, entonces estos les aplican la eutanasia.
El caso de este perrito no hubiera sido la excepción pues después de tanto maltrato es lógico que no confiaba en nadie y es por ello que ladraba desenfrenadamente. Está claro que su asesinato hubiera sido inminente. Sin ánimos de seguir luchando este perrito se daba por vencido.

Ser testigos de un acto de brutalidad como este, sin duda alguna sobrecarga a cualquier vecino que está siendo espectador por tanto tiempo de este maltrato. Es por eso que no paraban de llamar a las autoridades sin ver que ocurriera un cambio.
El cachorro creció y se hizo adulto. Así como también creció el deseo en los vecinos de hacer algo por su propia cuenta y ya no esperar mas por las autoridades que nunca dieron una respuesta. Al anochecer fueron hasta la casa y rescataron al perrito.
Este perrito consiguió un hogar, amor y un nombre.
Después de tanto abuso este perrito se encontraba especialmente sensible, para él no sería fácil volver a ser el perrito amoroso de antes. Sin embargo, lo rescató una familia que le brindó un hogar, amor y cuidados especiales.

Alfie llegó a ser el nombre que recibió. Así como también una segunda oportunidad de recibir amor. Sin duda alguna que la historia de Alfie debe concientizar a no maltratar a los animales, pues ellos también tienen la necesidad de afecto y cuidados que tenemos los seres humanos.
