El golden retriever tocó la puerta varias veces para que se supiera que quería volver a entrar a la casa después de escaparse.
Los perros se destacan por ser animales con cierta inteligencia a la hora de desenvolverse en su entorno. Existen razas más hábiles que otras, dependiendo del área de la cual se está hablando: olfato, rastreo, acrobacias, velocidad, resolución de problemas, etc.

Sin embargo, uno de los mayores riesgos que existe al tener un perro o cualquier mascota es que abandone el hogar y se escape sin dejar rastro, incrementado la posibilidad de ser atropellados, quedar heridos por cualquier accidente o vagar por las calles pasando hambre y sed. Aún con esto, no faltan casos tan insólitos que se vuelven divertidos, tiernos y milagrosos.
En Spokane, Washington, un cachorro de golden retriever de tres meses de edad llamado Marshall quedó fuera de su casa el 25 de septiembre de 2018. La puerta había quedado cerrada sin poder volver a abrirse desde afuera.
Greg Basel, dueño de Marshall, había instalado un sistema de cámara de timbre en la entrada de su casa, lo que le permitía ver quien se encontraba afuera cuando alguien llamaba. Esto reforzaba la seguridad de su hogar.
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A diferencia de la mayoría de los perros que se encontrasen en esa situación, Marshall no se rindió acostado enfrente de la puerta mientras lloriqueaba. En su lugar, saltó hacia la puerta y empezó a dar pequeños golpes con sus patas, repitiendo este proceso varias veces y hasta tocando el timbre de la casa, según reporta el New York Post.
Los esfuerzos del cachorro dieron frutos, ya que respondieron a su llamado. La cámara del timbre logró captar todo, por lo que Greg decidió publicar el vídeo en sus redes sociales para compartir el adorable suceso con el mundo. Los usuarios de Facebook comentaron entusiasmados sobre lo “tierno” y “listo” que es el golden retriever.
Miles de historias hay como esta, y dan ejemplo de la lealtad e inteligencia de estos animales. La combinación de estas dos características les hace desarrollar un sentido de ubicación increíble que parece ser innato, aunque tiene mucho que ver con los nexos emocionales que crean con quien estén viviendo.

De cualquier manera, implantarles chips localizadores y ponerles placas con números de teléfono a los perros son las mejores opciones para evitar tragedias.
